sábado, 4 de junio de 2011

Adiós. *


 pero conmigo
serás, irás adentro
de una gota de sangre que circule en mis venas
o fuera, beso que me abrasa el rostro
o cinturón de fuego en mi cintura. 


Dulce mía, recibe
el gran amor que salió de mi vida
y que en ti no encontraba territorio
como el explorador perdido
en las islas del pan y de la miel. 


Yo te encontré después
de la tormenta,
la lluvia lavó el aire

y en el agua
tus dulces pies brillaron como peces.

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