miércoles, 16 de noviembre de 2016

¿A quién escogerías?

Una mujer regaba el jardín de su casa y vio a tres viejos con sus años de experiencia frente a su jardín.

Ella no los conocía y les dijo:
- No creo conocerlos, pero deben tener hambre. Por favor entren a mi casa para que coman algo.

Ellos preguntaron:
- ¿Está el hombre de la casa?
-No, respondió ella , no está.

-Entonces no podemos entrar, dijeron ellos.

Al atardecer, cuando el marido llegó, ella le contó lo sucedido.

-¡Entonces diles que ya llegué invítalos a pasar!

La mujer salió a invitar a los hombres a pasar a su casa.

-No podemos entrar a una casa los tres juntos, explicaron los viejitos.

-¿Por qué?, quiso saber ella.

Uno de los hombres apuntó hacia otro de sus amigos y explicó:

Su nombre es Riqueza.

Luego indicó hacia el otro.

Su nombre es Éxito

y yo me llamo Amor.

Ahora ve adentro y decide con tu marido a cuál de nosotros 3 desean invitar a vuestra casa.

La mujer entró a su casa y le contó a su marido lo que ellos le dijeron.

El hombre se puso feliz: ¡Qué bueno! Y ya que así es el asunto entonces invitemos a Riqueza, que entre y llene nuestra casa.

Su esposa no estuvo de acuerdo:
Querido, ¿porqué no invitamos a Éxito?

La hija del matrimonio estaba escuchando desde la otra esquina de la casa y vino corriendo.

¿No sería mejor invitar a Amor?

Nuestro hogar estaría entonces lleno de amor.

Hagamos caso del consejo de nuestra hija, dijo el esposo a su mujer. Ve afuera e invita a Amor
a que sea nuestro huésped.

La esposa salió y les preguntó ¿Cuál de ustedes es Amor?
Por favor que venga y que sea nuestro invitado.

Amor se levantó de su silla y comenzó a avanzar hacia la casa. Los otros 2 también se levantaron y le siguieron.

Sorprendida, la dama les preguntó a Riqueza y a Éxito:

Yo invité sólo a Amor ¿porqué Uds. también vienen?.

Los viejos respondieron juntos:

- Si hubieras invitado a Riqueza o a Éxito los otros 2 habrían permanecido afuera, pero ya que invitaste a Amor, donde vaya él, nosotros vamos con él.

Donde quiera que hay amor, hay también riqueza y éxito.

Falsificadores de moneda


A lo largo de la historia de México siempre hubo casos de falsificación de moneda pero en particular en el siglo XIX los métodos fueron cada vez más ingeniosos y en ocasiones, sofisticados.

Para 1917 la crisis económica y el desorden monetario generado por la lucha revolucionaria tuvo como una de sus consecuencias el incremento de los esfuerzos falsificadores. El periódico Excelsior denunció así el descubrimiento de una banda de falsificadores en pequeño:

Aprehensión de monederos falsos

… La Procuraduría General de la República ha turnado al juzgado primero de distrito el acta que la inspección general de policía levantó con motivo de la aprehensión de Constancio Guerrero, Nicolás Sánchez y Soledad Nieto Landaverde, que se dedicaban a acuñar moneda falsa. Los expresados falsificadores laboraban en su ilegal oficina, en una habitación que tenían alquilada en la 2ª calle de la Libertad No.59 interior 19, donde se llevó a cabo la captura. Llama la atención por su simplicidad los procedimientos que empleaba pues eran casi primitivos, pero efectivos.

Los culpables tenían por complicada maquinaria sólo dos tablas en las que habían practicado tres horadaciones correspondientes al número de piezas que obtenían en cada fundición.

En el interior de los referidos círculos y justamente en el centro, adherían con pegamento de fina goma laca, tres tostones buenos, de los cuales, con yeso, obtenían las matrices correspondientes. Tan
luego como los antes dichos moldes de yeso adquirían la consistencia necesaria, se procedía al vaciado, y una vez enfriadas las monedas falsificadas y después de haber pulimentado con toda habilidad las poquísimas asperezas que su manufactura sacaba, se les daba el brillo apetecido para lograr engañar a los incautos o poco conocedores.

La aprehensión de los delincuentes se llevó a efecto debido a la sagacidad de un agente de la reservada, quien había visto varias veces por coincidencia que Soledad Nieto Lanverde al efectuar sus compras, siempre extraía de un cofre que llevaba consigo, tostones nuevos, de los cuales algunos al sonar sobre los mostradores de los establecimientos no producían el argentino sonido de las monedas legales…

Fuente:  Curiosidades y Anécdotas de la Historia de méxico