lunes, 20 de abril de 2015

Continuar en el mismo camino...



El monje Lucas, acompañado de un discípulo, se detuvo en una aldea.
Un anciano le preguntó:
-Santo hombre, ¿cómo puedo acercarme a Dios?
-Diviértete. Alaba a Dios con tu alegría -fue la respuesta.

Un joven preguntó:
_¿Qué puedo hacer para aproximarme a Dios?
-No te diviertas tanto -dijo Lucas.

Cuando el joven partió, el discípulo le dijo:
-Parece que Usted no está muy seguro acerca de si debemos o no divertirnos.

Lucas respondió:
-La búsqueda espiritual es un puente sin pasamanos que atraviesa un abismo. Si alguien está demasiado cerca del lado derecho, le digo "¡a la izquierda!". Si se acerca demasiado al lado izquierdo, le digo "¡a la derecha!". De esta forma, ellos pueden continuar en el Camino.

Sonrío...



Aunque la vida me golpee,
Aunque no todos los amaneceres sean hermosos,
Aunque se me cierren las puertas. Sonrío...

SUEÑO...
Porque soñar no cuesta nada y alivia mi pensamiento,
Porque quizás mi sueño pueda cumplirse,
Porque soñar me hace feliz.

LLORO...
Porque llorar purifica mi alma y alivia mi corazón,
Porque mi angustia decrece, aunque sólo sea un poco,
Porque cada lágrima es un propósito de mejorar mi existencia

AMO...
Porque amar es vivir,
Porque si amo, quizás reciba amor,
Porque prefiero amar y sufrir, que sufrir por no haber amado nunca

COMPARTO...
Porque al compartir crezco,
Porque mis penas, compartidas, disminuyen,
Y mis alegrías se duplican.

Autor: Fernando Jiménez Serrano.