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Mostrando entradas de marzo, 2016

El avión de la Bella Durmiente.

Era bella, elástica, con una piel tierna del color del pan y los ojos de almendras verdes, y tenía el cabello liso y negro y largo hasta la espalda, y una aura de antigüedad que lo mismo podía ser de Indonesia que de los Andes. Estaba vestida con un gusto sutil: chaqueta de lince, blusa de seda natural con flores muy tenues, pantalones de lino crudo, y unos zapatos lineales del color de las bugambilias. «Esta es la mujer más bella que he visto en mi vida», pensé, cuando la vi pasar con sus sigilosos trancos de leona, mientras yo hacía la cola para abordar el avión de Nueva York en el aeropuerto Charles de Gaulle de París. Fue una aparición sobrenatural que existió sólo un instante y desapareció en la muchedumbre del vestíbulo.
Eran las nueve de la mañana. Estaba nevando desde la noche anterior, y el tránsito era más denso que de costumbre en las calles de la ciudad, y más lento aún en la autopista, y había camiones de carga alineados a la orilla, y automóviles humeantes en la nieve. …

Como las hojas de otoño.

Abrazo mis recuerdos para que el viento del olvido no se los lleve como a las hojas de Otoño. Abrazo la imagen de tu rostro, enmarco en plata tu mirada, en oro tus besos. Cierro mis ojos y te sueño, sueño los días de pasos acompasados, las caricias delicadas en los días de invierno, el candor de tus palabras.
Me aferro a los instantes pasados porque no hay modo de que se conviertan en presentes o futuros. Escondo tus fotos por no atormentar más mi alma, pero me niego a perder los recuerdos, lo vivido, lo sufrido y disfrutado y ahora tan anhelado.
Te alzas en el infinito como un deseo que no alcanzo por más que me acerco. Siempre te alejas o te alejo, siempre huyes o te rehuyo. Pero te añoro y te deseo, y mis brazos están tan sólo llenos de recuerdos que no quiero que se lleve el viento del olvido como a las hojas de otoño.
Enjugo mis lágrimas con la punta de mis dedos, esos que en días pasados se entrelazaron con los tuyos y juguetearon a escondidas escondiendo sentimientos.
Acaricio…

Imágenes bellas.

Lugares perfectos que nos ofrecen una visión hermosa, disfrutemos de estas maravillas que la naturaleza nos brinda...



















Un amor para la eternidad

Hoy viene a mi memoria aquellos tiempos en los que la metamorfosis de transformación de muchacho a hombre, era de común aceptada por todos cuantos le conocían, cuando éste era llamado a filas para servir a su patria.
Fue en aquella época, cuando Manuel entró en caja y fue sorteado, teniendo el privilegio de ser llamado a filas por las Fuerzas Armadas de la Marina, en el momento más inoportuno de su existencia.
Mariana, su novia de toda la vida le había anunciado dos semanas antes, que había tenido una falta producida con toda seguridad a consecuencia de aquel arrebato de pasión, que juntos experimentaron en la tórrida noche de la última festividad de San Manuel alegó y, expuso su problema en la Comandancia de Marina, donde – sin mucho entusiasmo- prometieron tener en cuenta sus alegaciones; pero mientras tanto hubo de presentarse en el Cuartel de Instrucción de Marinería en donde recibió la debida preparación, para más tarde embarcar en una fragata rápida llamada “ La Deseada”, ésta form…

Cuentos sobre los Reyes y sus Sabios: El reino de este mundo.

Un viejo ermitaño fue invitado cierta vez a visitar la corte del rey más poderoso de aquella época.
- Envidio a un hombre santo como tú, que se contenta con tan poco - comentó el soberano.
- Yo envidio a Vuestra Majestad, que se contenta con menos que yo - respondió el ermitaño.
¿Cómo puedes decirme esto, cuando todo el país me pertenece? - dijo el rey, ofendido.
- Justamente por eso. Yo tengo la música de las esferas celestes, tengo los ríos y las montañas del mundo entero, tengo la luna y el sol, porque tengo a Dios en mi alma. Vuestra Majestad, sin embargo, sólo posee este reino.

Los fenómenos de posesión.

El fenómeno de los poseídos se puede comparar con otro más corriente en la historia de la religión popular: la posesión. Se trata de casos en los que se considera que el demonio habita el cuerpo de un humano. Las palabras que éste pronuncia (blasfemias, invectivas) y los gestos (en particular el desenfreno sexual) son entonces imputables, no a su voluntad sino a la presencia del demonio en su interior. El exorcismo es la técnica que utiliza la religión para expulsar al mal espíritu y liberar a la víctima.
De los tiempos de Jesús. Los relatos de posesión y de exorcismo no están ausentes en la Biblia.
En el evangelio según San Marcos, por ejemplo, Jesús conoce a un hombre que está «poseído por un espíritu impuro», de una violencia tal que «nadie tenía ya fuerza para domarlo y no podían siquiera amarrarlo con una cadena». Jesús ordena a los demonios salir del cuerpo del hombre y encarnarse en los cerdos de una piara que pasaba por las proximidades. Entonces los animales se arrojaron al mar …

Acéptate como eres

Cuando luchas por cambiar aspectos de ti, estás negando lo que eres en esencia y estás realizando juicios acerca de ti mismo y es lo que hace que te sientas cansado, porque te agotas a ti mismo. Debido a que la fatiga que produce juzgarte a ti mismo es algo realmente intolerable. Cuando no te consideras valioso enfermas. Si te aceptases tal como Dios te creó, sería imposible que pudieses sufrir.
Amarte a ti mismo es curarte a ti mismo, sanas al vivir junto a los otros y amarles. Si amarse a sí mismo significa curarse a sí mismo, los que están enfermos no se aman a sí mismos. Por lo tanto estás pidiendo el amor que te puede sanar, pero que te niegas a ti mismo. Y cuando te lo niegas a ti mismo te desvalorizas y te sientes pequeño saboteando todas tus buenas intenciones, todos tus sueños, por considerarte inferior.
Cuando sientas que no eres capaz de hacer algo, imagina a todas las personas desesperadas que están esperando por tus obras más elevadas, por tu dosis de amor y se mantienen suf…