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Mostrando entradas de mayo 6, 2014

Me alquilo para soñar. *

En realidad, era su único oficio. Había sido la tercera de los once hijos de un próspero tendero de Caldas, y desde que aprendió a hablar en la casa la buena costumbre de contar los sueños en ayunas, que es la hora en que se conservan más puras sus virtudes premonitorias.
A los siete años soñó que uno de sus hermanos era arrastrado por un torrente. La madre, por pura superstición, le prohibió al niño lo que más le gustaba, que era bañarse en la quebrada. Pero Frau Frida tenía ya un sistema propio de vaticinios.
-Lo que el sueño significa -dijo- no es que se vaya a ahogar, sino que no debe de comer dulces.
La sola interpretación parecía una infamia, cuando era para un niño de cinco años que no podía vivir sin sus golosinas. La madre, ya convencida de las virtudes adivinatorias de la hija, hizo respetar la advertencia con mano dura. Pero al primer descuido suyo el niño se atragantó con una canica de caramelo que se estaba comiendo a escondidas, y no fue posible salvarlo.
Frau Frida no había…

El alacrán.*

Había una vez un hombre bondadoso y sencillo que tenía una gran fortuna, pero un día la mala suerte lo alcanzó y perdió hasta la ultima moneda que había ahorrado. El hijo, que estaba de viaje, tuvo un accidente y murió, y la mujer, que no pudo soportar tanto dolor, murió al poco tiempo. Asi que tuvo este hombre una ruina completa, y hasta los amigos dejaron de visitarlo. El hombre vendió hasta su casa y se quedó en la miseria total.
Un día se dirigió a una cueva donde vivía un ermitaño, que decían que era sabio y ayudaba todo el mundo.


El hombre le contó sus penas y le preguntó si sabía de alguien que le prestará un poco de dinero, pues con él podía pagar algunas deudas y comenzar de nuevo. El ermitaño estyaba muy apenado por la historia, pero era evidente que pooco podría hacer. En eso un alacrán comenzó a subir por la pared, y el ermitaño lo recogió con cuidado, lo envolvió en un trapo y le dijjó:

-Es lo único que tengo, hermano. Llévalo al prestamista, a ver cuanto te dan por esto.
El …