Machu Picchu, la ciudad perdida.**
Según
documentos de mediados del siglo XVI, Machu Picchu habría sido una de las
residencias de descanso de Pachacútec (primer emperador inca, 1438-1470). Sin
embargo, algunas de sus mejores construcciones y el evidente carácter
ceremonial de la principal vía de acceso a la llaqta demostrarían que ésta fue
usada como santuario religioso. Ambos usos, el de palacio y el de santuario, no
habrían sido incompatibles. Algunos expertos parecen haber descartado, en
cambio, un supuesto carácter militar, por lo que los populares calificativos de
"fortaleza" o "ciudadela" podrían haber sido superados.
Machu
Picchu es considerada al mismo tiempo una obra maestra de la arquitectura y la
ingeniería. Sus peculiares características arquitectónicas y paisajísticas, y
el velo de misterio que ha tejido a su alrededor buena parte de la literatura
publicada sobre el sitio, lo han convertido en uno de los destinos turísticos
más populares del planeta.












