Lucha Libre Mexicana.

LA LUCHA LIBRE ES ESPECTACULAR.

La lucha libre es un espectáculo deportivo que apasiona a chicos y grandes, tiene aficionados en todo el mundo y forma parte de las tradiciones populares más sensacionales de México.

Sobre un cuadrilátero, dos atletas miden su fuerza e intentan doblegar a su rival. Se valen de muchas acciones y tambien hay golpes prohibidos.


La máscara.

La máscara es muy importante y nos lleva a pensar en que, además de tener sus orígenes en la lucha olímpica y grecorromana, la lucha libre tiene algo que ver con las danzas prehispánicas.


En la lucha libre se enfrentan dos bandos: Los técnicos y los rudos.

Los técnicos prefieren los aplausos y los rudos los silbidos del público. Los técnicos representan a los buenos y su conducta es limpia; los rudos son los villanos de la historia y les gusta romper las reglas.

Las emociones comienzan al ras de la lona pero al ritmo va subiendo, llegan las patadas voladoras, salen fuera del ring y acaban con la espalda de alguno tocando la lona tres segundos seguidos.

Hay golpes que no se vale hacer y se castigan. El réferi es la autoridad del cuadrilátero, pero a veces se equivoca o toma partido por alguno.

El chiste de  la lucha es que conforme pasa el tiempo, las rivalidades se hacen mas famosas. Se ganan los títulos, las cabelleras y las máscaras de los rivales, pero no hay apuestas de dinero.

A diferencia de otros países, en la lucha libre mexicana se utiliza la máscara que identifica al luchador y cuanDo la pierden, los gladiadores pueden seguir luchando con su identidad desenmascarada.

El anunciador es el encargado de hacer rugir al público cuando presenta a cada uno de los luchadores. En cada lucha hay tres caídas, en las que los bandos se turnan el combate uno contra uno, dando el relevo a su compañero de equipo.

Combaten haciendo llaves que se aplican los rivales entre sí. Cada posición tiene un nombre propio con sus variaciones, pero todas buscan vencer al contrincante o escapar del castigo del enemigo.




Fuente:

Compendio: Gabriel Rodríguez.- Libros del Rincón.- SEP

Fotos: Internet.