Curiosidades de la historia.

1.- Bin Laden no fue el primero en atacar a EEUU en su propio territorio nacional. El “mérito” le corresponde a Pancho Villa, quien en 1916 cruzó Río Grande y atacó la ciudad de Columbus, en Texas, donde mató a siete personas. La invasión duró menos de diez horas.



2.- Las tres carabelas de Colón solo fueron dos. La Pinta y La Niña. Porque la tercera nave que participó en el descubrimiento de América era una nao, otro tipo de barco de mayor tamaño. Se llamaba María Galante, pero Colón la rebautizó Santa María.

3.- Las brujas de Salem no fueron quemadas en la hoguera. Pero que nadie piense que las indultaron. En realidad fueron ahorcadas, que era la pena que las comunidades protestantes y calvinistas solían dictar para los casos de hechicería.

4.- Napoleón no era tan bajito. De hecho, medía 1,68 m, una estatura aceptable para su época, e incluso superaba por 4 cm al duque de Wellington, su gran enemigo.

5.- En Casablanca, Bogart nunca pronuncia la frase: “Tócala otra vez, Sam”. En realidad, la frase exacta es: “Tócala Sam, toca As time goes by”, y la recita Ingrid Bergman. Para acabar de arruinar el mito, el actor que hacía de Sam (Dooley Wilson) solo la cantaba, ya que no sabía tocar el piano. El acompañamiento se incorporó  en el estudio.

6.- Los vikingos no llevaban cascos con cuernos. Fue una invención del pintor sueco Gustav Malstrom en las ilustraciones que realizó en 1820 para el poema épico Frithiof’s Saga. El propósito de estos cuernos irreales era retratar a los feroces guerreros del Norte como seres casi demoníacos.

7.- La guerra de los cien años realmente duró 116, de 1337 a 1453, año en que los reyes de Inglaterra y Francia (los países en conflicto) pusieron fin a las hostilidades.

8.- El estrangulador de Boston, Albert de Salvo, no estrangulaba a sus víctimas. Al menos, no a todas. Únicamente asesinó de ese modo a la primera; en cambio, a las otras doce las mató a golpes o a puñaladas.

9.- George Washington no fue el primer presidente de Estados Unidos. Al estallar la revolución americana en 1714, una comisión de notables eligió a Peyton Randolph, de manera provisional, para ese cargo. Tras su dimisión, ocho personas actuaron como presidentes en funciones hasta 1789, año en que por fin se aprobó la Constitución americana y se celebraron las primeras elecciones al cargo, en las que Washington fue finalmente elegido.

10.- Hernán Cortés nunca quemó sus naves. Según el relato de Bernal Díaz del Castillo, el cronista que acompañó a la expedición durante la conquista de México, lo que hizo fue embarrancarlas y barrenarlas, para abrir vías de agua. Además, Cortés dejó una intacta, para que fuera a Cuba a solicitar el envío de más víveres y tropas.

11.- La revolución de octubre fue en noviembre. Realmente (y según el actual calendario gregoriano), comenzó el 7 de noviembre, cuando Lenin se sublevó en Petrogrado contra el gobierno de Kerensky. Lo que ocurre es que Rusia se regía aún por el llamado calendario Juliano (obsoleto en el resto del mundo occidental desde el año 1582), según el cual, la fecha correspondía al 25 de octubre.

12.- Walt Disney no sabía dibujar y nunca diseñó ninguno de sus famosos personajes. Durante muchos años se dijo que Mickey Mouse había sido creado por él, pero ahora sabemos que fue obra exclusiva del dibujante Ub Wickers, quien le dejó a Disney compartir la autoría para devolverle un favor.
13.- Los Harlem Globetrotters no eran de Harlem, sino de Chicago, ciudad en la que se fun­dó el equipo en el año 1926, pero se pusieron New York Globetrotters para parecer más cosmopolitas. Finalmente, en 1932 adoptaron Harlem como denominación de origen.

14.- Sherlock Holmes nunca dijo: “Elemental, querido Watson”. En las novelas de Conan Doyle, el famoso detective sí pronuncia la palabra “elemental”, pero nunca acompañada por la mítica muletilla. La frase, tal y como la conocemos, fue escrita para el guión de una película protagonizada por Basil Rathbone en 1939.

15.- La guillotina no es un invento francés, y su creador no fue el doctor Ignace Guillotin. El revolucionario lo único que hizo fue proponerla como método oficial de ejecución. Los romanos ya conocían y usaban la guillotina, y algunos historiadores creen que fue inventada por el consul Titus Manlius, quien, paradójicamente, acabó siendo ejecutado con ella.

16.- Van Gogh no se cortó una oreja; solo un pedacito del lóbulo izquierdo.

17.- María Antonieta jamás pronunció la infame frase: “Si no tienen pan, que coman pastel”, cuando un consejero le comentó las penalidades que pasaba el pueblo de París. La historiadora Antonia Fraser ha descubierto que es un bulo; quien dijo esa barbaridad fue una cortesana, madame de Montespan. Así lo recogió Jean- Jacques Rousseau en su obra Confesiones, escrita en 1768, precisamente dos años antes de que María Antonieta llegara a Francia.

18.- La marcha de las mujeres estaba formada ¡por hombres!  Precisamente, la subida del precio del pan provocó en 1789 una sublevación popular en París. Seis mil mujeres armadas con cuchillos y hoces marcharon en señal de protesta hacia el palacio de Versalles, dirigidas por Théroigne de Méricourt. Aunque en realidad las mujeres no llegaban al centenar, y el resto eran varones disfrazados con ropas femeninas.

19.- En la Bastilla no había presos políticos. Para acabar con la Revolución Francesa, hay que decir que en la mítica prisión parisina no estaba preso ningún disidente. No había más que siete cautivos, todos aristócratas (entre ellos el marqués de Sade), encarcelados por los llamados “delitos de noble”: no pagar deudas, matar a un rival en un duelo…

20.- Bruce Lee no fue el rey del kárate. De hecho, jamás practicó esa modalidad de las artes marciales. El suyo era un estilo de lucha diferente conocido como jun fan gung fu.
21.- Juana de Arco no era francesa. La verdad es que la santa y heroína nació en Bar, una localidad del ducado de Lorena que por aquel entonces era independiente.

22.- Circular por la derecha no siempre ha sido lo normal. De hecho, en el Imperio Romano se circulaba por la izquierda, una costumbre que se mantuvo en toda Europa hasta la Revolución Francesa. El nuevo régimen instauró la norma de hacerlo por la derecha, y Napoleón la impuso en el resto de Europa, salvo en Inglaterra, Suecia y los paises que no pudo conquistar.

23.- John Ford no era tuerto. El parche se lo puso ocasionalmente en 1934 para poder recuperarse de la operación de cataratas. A partir de entonces, acostumbró a llevarlo en público como ex­centricidad, aunque solía cambiárselo de ojo.

24.- Arturo nunca fue rey. En realidad, fue un general romano llamado Lucio Artorius Casto, nombrado prefecto para defender Bretaña de los bárbaros.

25.- Nunca hubo once mil vírgenes. En una lápida de una iglesia de Colonia está cincelada la leyenda de once mil doncellas asesinadas por los hunos de Atila en el año 449. Jardiel Poncela ya se cuestionó en una de sus obras que la auténtica cifra de vírgenes fuera tan elevada; y tenía razón, ya que hoy sabemos que solo fueron once las jóvenes martirizadas hasta la muerte por los bárbaros.

26.- Marco Polo no introdujo la pasta en europa. Fueron los árabes, durante la invasión de Sicilia en el año 669 (seiscientos antes del nacimiento del famoso viajero). El historiador musulmán Al-Idri relató que los árabes instalados en la isla comían los itriyah, unos fideos secos.

27.- El general Custer nunca dijo aquello de: “El único indio bueno es el indio muerto”. El verdadero autor de tan espantosa afirmación fue el general Philip O. Sheridan.

28.- Robin Hood no era un bandido generoso, ni robaba a los ricos para dárselo a los pobres. En realidad era un noble llamado Robert Hood, que se sublevó contra el rey Ricardo II (y no contra Juan “Sin Tierra”) para no pagar impuestos.

29.- Catalina de Rusia no murió practicando el sexo con un caballo. La soberana falleció de un infarto, pero la leyenda negra surgió a raíz del descubrimiento de su colección privada de piezas eróticas, en las que no faltaban escenas de zoofilia.

30.- Los piratas no enterraban sus tesoros. O lo hacían demasiado bien, porque nunca ha aparecido ninguno. Lo normal era que dilapidaran el botín de sus pillajes en las tabernas, los burdeles y las casas de juego de la isla de la Tortuga.

31.- Adán y Eva nunca comieron una manzana. Ya sabemos que solo es un mito, pero aun así, en el Génesis no se menciona de qué fruto se trataba; únicamente se lee: “... pero del fruto del Árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él”. El mito de la manzana probablemente se deba a los pintores renacentistas.

32.- Marlon Brando no rechazó el Oscar que ganó por El padrino (1972). Pero mandó a recogerlo en su lugar a una falsa india (en realidad era una mexicana disfrazada), quien hizo un alegato en favor de los derechos de los indígenas.

33.- El caballo blanco de Santiago, al final, ¡no era tan blanco! En el techo de la catedral de Compostela está representada la imagen del santo a lomos de un ejemplar de piel castaña con manchas negras.

34.- No existen los cementerios de elefantes. La aparición de un gran número de osamentas de paquidermos en un mismo lugar hizo que en el siglo XIX muchos exploradores fan­tasea­sen sobre un mítico lugar al que los elefantes se dirigían voluntariamente para morir. El misterio lo aclaró el biólogo Rupert Sheldrake, quien explicó que lo que realmente ocurría es que los ejemplares ancianos o enfermos de una misma manada se quedaban a vivir cerca de los manantiales de agua y morían allí.

35.- “Si la montaña no va a mahoma, Mahoma irá a la montaña.” Este proverbio no pertenece a ningún texto sagrado islámico. Forma parte de una parábola inventada por el filósofo británico Francis Bacon.

36.- Cortar cabelleras  no era una costumbre natural de los pieles rojas. La copiaron de los franceses, que exigían a sus mercenarios presentar el cuero cabelludo de cada indio muerto para poder cobrar la recompensa.

37.- Los Reyes Magos no eran tres. El Evangelio según San Mateo solo menciona la visita de unos magos de Oriente, pero no especifica su número, y ni siquiera dice que fueran reyes.

38.- ”Y sin embargo, se mueve.” No existe ninguna prueba que demuestre que Galileo realmente murmurara esa frase al verse obligado a abjurar de sus teorías científicas en 1633, tras ser juzgado por la Inquisición. Actualmente, los historiadores creen que se la inventó el escritor y editor turinés Giuseppe Baretti en un fantasioso libro titulado Biblioteca italiana (1757).

39.- Los emperadores romanos no levantaban ni bajaban el pulgar para decretar la muerte o el indulto de un gladiador. Mostrar el puño cerrado era una señal de clemencia; pero si sacaba el pulgar hacia un lado, estaba ordenando la ejecución del perdedor.

40.- Al Capone odiaba los espaguetis y, por extensión, casi todas las variedades de la pasta italiana. Lo contó en su biografía el actor George Raft, especializado en papeles de gánster y a quien Capone (gran admirador suyo) invitó una vez a cenar. ¡Y le sorprendió con un menú de comida china!

41.- El motín del Bounty no fue una revuelta contra la tiranía del capitán Blight. El motivo fue menos noble: el oficial Fletcher Christian, de origen aristocrático, enemistó a la tripulación contra el capitán porque no soportaba que este le reclamara constantemente un dinero que le había prestado.

42.- Julio César no nació por cesárea. Los historiadores creen que no fue así, porque su madre murió cuando él ya había cumplido los 30, en una época en la que las mujeres no solían sobrevivir a esta operación. Lo que si es cierto es que dicha intervención debe su nombre a una ley promulgada por César para que los bebés fueran extraídos de los vientres de sus madres si estas fallecían a partir del séptimo mes de gestación.

43.- Las orgías de Tiberio son un mito. Suetonio relata que el emperador fijó su residencia en Capri para huir de la corrupción de la nobleza romana.