Mi propia sombra. *



Mi propia sombra castiga el aire de desvelo en el minuto que las aves guardan antojos y el arroyo reposa el sabor de las savias.

Me veo entrar por el pasado y más pasado desliendo los tardos garabatos al relumbre del destino de un rancio caminante.

Me bebo el graznido de la onda en sí misma avisando que estoy en la raíz de un cosmos que en el cendal callado del cantero aluniza a pulso.

Mi propia sombra otra vez me pierde lenta el sitio queriendo saber de los no vistos y olvidados, yertos cuando los matices perdieron el sentido.

Miro que la vista quedó a medias en el pavor, al borde… y empieza un fragor de mareo, tal vez para indagar por esta pateadura del rocío con la fijeza que la pátina camina sobre el bronce.


Autor: RAYMOND CARVER