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La yegua de carreras.*

A Raquel le gustaban, desde muy pequeña, todos los animales. Por ella, hubiera convertido su casa en un zoo. Le hubiera gustado tener una perra, un conejo, un periquito, una pata y un loro.

Conforme fue creciendo, los animales de su gusto fueron aumentando también de tamaño.

Cuando iba a empezar bachillerato, su animal preferido era el caballo.

Quería tener una yegua. Su padre le prometió un pony si  terminaba con éxito el bachillerato.

Pero ella no quería un pony, quería una yegua de verdad, es decir, grande y  mejor aún- si era una yegua de carreras.

En casa no se veía con buenos ojos este capricho. Iba a ser un problema el alojamiento de la yegua; había que buscar una cuadra y a alguien que la cuidara. Además, iba a salir caro.

Raquel no era buena estudiante, se le amontonaban los suspensos y su padre y madre para motivarla le prometieron la yegua  si sacaba los estudios con sobresaliente.

Aceptó. Como quería tener la yegua le pareció que hincar los codos se le haría fácil.

El primer curso terminó aprobando por los pelos.

Su padre le recordó que si quería la yegua tendría que mejorar las notas.

Y empezó a estudiar con más atención. Algún día tuvo que abandonar planes con los amigos y amigas ante la inminencia de un examen.

Conforme iba estudiando empezó a descubrir los misterios de la naturaleza, los secretos de los minerales, la grandiosidad del fondo marino...

Estudiar empezaba a ser una aventura apasionante. Cada vez se sentía más impulsada a conocer cosas nuevas. Los libros le abrían un panorama de conocimientos sin límite.

Se metió tanto en los estudios que, poco a poco, se fue  olvidando de la yegua.

Terminó el bachillerato con notas brillantes y al felicitarla su padre y su madre les dijo:

- Papá, mamá, yo quería una yegua que hiciera carreras pero he pensado que soy yo la que va a hacerla. Me voy a matricular en Informática
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rECUERDOS.

Imágenes de desmotivaciones.

Es momento de detenernos a observar imágenes de desmotivaciones.
















Imàgenes de desmotivaciones.

Es momento de presentar algunas imàgenes desmotivantes, esperando como siempre  que sean de su completo agrado.

‘¡Soy una artista completa!’: Ninel Conde.

La breve temporada que ‘Aventurera’ tendrá en el teatro Blanquita, marca la celebración de los 15 años de la puesta en escena y lo hará con un homenaje a las actrices que han protagonizado la producción de Carmen Salinas y las hermanas Vallejo, que actualmente estelariza Ninel Conde quien se considera “una artista completa”.
Así lo expresó la curvilínea mujer, quien conferencia de prensa para anunciar que la obra estará el 10, 11, 12 y 14 de febrero en dicho recinto popular, lució un entallado vestido rojo, pero con unos glúteos exuberantes que se acentuaban en el delgado cuerpo que la actriz muestra en el personaje de ‘Elena Tejero’, que representa desde finales del año pasado.
“Esta obra me da oportunidad de bailar, cantar y actuar, por eso me siento feliz de estar aquí, porque hago lo que me gusta, además me siento una artista completa”, mencionó Ninel. También se mostró contenta con los planes que se tienen para dicho montaje, con motivo de sus tres lustros en los escenarios mexi…

Feliz cumpleaños.

Hoy es un día especial, un día de los que no hay muchos; es el cumpleaños de una linda persona que apreciamos y queremos mucho, un gran ser humano en toda la extensión de la palabra, por ello desde este humilde espacio le deseamos lo mejor y que se la pase de maravilla.







Marilyn Monroe

Marilyn Monroe, de verdadero nombre Norma Jean Baker (o Norma Jean Mortenson, apellido de su padrastro), nació el 1 de junio de 1926 en Los Ángeles, en el estado norteamericano de California. Hija de Gladys Baker, quien nunca le comunicó la identidad de su padre, su primera infancia fue muy dura. Su madre la dejó en manos de un matrimonio amigo hasta que cumplió siete años; entonces se la llevó a vivir consigo. Pero un año más tarde Gladys fue internada en un sanatorio psiquiátrico en el que se le diagnosticó una esquizofrenia paranoide, enfermedad que luego Marilyn creería haber heredado, especialmente cuando era internada por sus frecuentes depresiones. Su infancia y adolescencia transcurrieron entre un orfanato (en el que ingresó a la edad de nueve años y trabajó como ayudante de cocina), la casa de sus abuelos y las de varias familias que la adoptaron.






















"Los caballeros las preferimos rubias"

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