Luces, Cámara, Identidad: Un Recorrido por la Historia del Cine Mexicano.
Hablar del cine mexicano no es solo hablar de películas; es asomarse al espejo de una nación que aprendió a verse, a escucharse y a mitificarse a través de la pantalla de plata. Basándonos en las visiones fundamentales de Carlos Monsiváis y Emilio García Riera, exploramos cómo el séptimo arte en México pasó de ser un experimento técnico a convertirse en el corazón de la educación sentimental de América Latina.
1. El
Nacimiento y la Época Muda: El Asombro de lo Real
Para García Riera, el inicio del cine en México está marcado por la llegada de los enviados de los hermanos Lumière en 1896. En sus etapas iniciales, el cine era puramente documental: vistas de Porfirio Díaz, desfiles y escenas cotidianas.
Sin embargo, fue la Revolución Mexicana
la que le dio al cine su primer gran empuje narrativo. Las cámaras se lanzaron
al campo de batalla, convirtiendo la guerra en el primer gran espectáculo de
masas. Como señala Monsiváis, el cine mudo fue el ensayo general para la
creación de los arquetipos que definirían al mexicano en las décadas venideras.
2. La Época
de Oro: La Construcción del Mito (1936-1956)
Si hubo un momento en que México dominó el
mercado de habla hispana, fue durante la Época de Oro. Este periodo no solo fue
una bonanza económica impulsada por la Segunda Guerra Mundial, sino una operación
de identidad nacional.
- La Comedia Ranchera: Con el estreno de Allá en el Rancho
Grande (1936), se instauró el mito del charro, la hacienda y el honor.
- El Cine Urbano y el Melodrama: Monsiváis destaca cómo
el cine enseñó a los mexicanos a ser modernos. En las películas de cabaret
y los dramas de barrio, la ciudad se convirtió en el nuevo escenario de
pecado y redención.
- Las Estrellas: Surgieron figuras que trascendieron la
pantalla para volverse íconos casi religiosos:
- María Félix: El
rostro de la altivez y la ruptura de los moldes femeninos tradicionales.
- Pedro Infante: El
"ídolo de Guamúchil", que representaba al hombre del pueblo,
vulnerable y carismático.
- Cantinflas: El
genio del lenguaje que personificó la astucia del desposeído.
3. La
Crisis y el Cine de los 60 y 70
Tras el esplendor, llegó una etapa de
estancamiento industrial y creativo. García Riera documenta con rigor cómo el
cine se volvió repetitivo y dependiente de fórmulas agotadas. No obstante,
surgieron destellos de renovación:
- El Nuevo Cine Mexicano: Un movimiento de intelectuales y
directores que buscaban un lenguaje más artístico y menos comercial.
- El Cine de Ficheras: Una etapa controvertida en la que el
cine se volcó hacia el erotismo popular y la comedia de doble sentido (el
"albureo"), reflejando una sociedad que buscaba válvulas de
escape.
4. El
Legado según Monsiváis y García Riera
Para Monsiváis, la importancia del cine
mexicano radica en su capacidad de crear una "nación imaginaria". No
importa si el México de las películas era real o no; lo importante es que la
gente aprendió a amar, sufrir y hablar como sus ídolos.
Por su parte, la obra de García Riera
nos recuerda que el cine es un documento histórico ineludible. Cada fotograma
es una prueba de cómo han cambiado nuestras leyes, nuestra arquitectura y
nuestros prejuicios.
Conclusión
El cine mexicano es un ente vivo que hoy, con
una nueva generación de directores ganadores del Oscar, sigue transformándose.
Pero para entender el presente, es vital volver a las raíces que Monsiváis y
García Riera analizaron con tanta lucidez: ese cine que nos enseñó que, ante la
tragedia o la alegría, siempre hay una canción y una imagen que nos define.
"El cine no es la vida, es su mejor
versión, o al menos, la más memorable."
Las Voces
Detrás de la Historia: Nuestras Fuentes
Para entender el cine mexicano no basta con
ver las películas; hay que leer a quienes descifraron sus códigos. Este
artículo se apoya en los dos pilares fundamentales de la crítica y la
historiografía en México.
1. Carlos
Monsiváis: Historia mínima del cine mexicano (1992)
Más que una cronología de fechas y nombres,
Monsiváis ofrece una autopsia cultural. Para él, el cine no era solo una
industria, sino la escuela de modales, sentimientos y lenguaje de todo un
pueblo.
- ¿De qué trata? Es un ensayo brillante que analiza cómo
el cine creó la identidad del mexicano. Monsiváis explora cómo pasamos de
ser campesinos a ciudadanos a través de las pantallas.
- Su valor en el blog: Nos permite entender el
"porqué" de los mitos. Monsiváis explica la devoción por figuras
como Pedro Infante no solo como fama, sino como una necesidad social de
tener héroes que sufrieran y triunfaran como nosotros.
2. Emilio
García Riera: Historia documental del cine mexicano (1986)
Si Monsiváis es el alma y el análisis, García
Riera es el esqueleto y el dato preciso. Su obra es el esfuerzo de
catalogación más monumental que se haya hecho sobre nuestra cinematografía.
- ¿De qué trata? Es una crónica exhaustiva, año por año y
película por película. García Riera revisó miles de filmes, fichas
técnicas, argumentos y críticas de la época para construir una
enciclopedia sin precedentes.
- Su valor en el blog: Aporta la base científica. Gracias a su metodología, podemos trazar con precisión cuándo empezó el declive de un género, quiénes eran los directores clave y cómo evolucionó la técnica detrás de las cámaras.

